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Bikelocos – Los musculos que se mueven en la bicicleta

Los musculos que se mueven en la bicicleta

admin 2 febrero, 2012 0



La bicicleta y los musculos que la mueven

1) La bajada del pedal produce la mayor cantidad de fuerza para desplazar la bici. La secuencia de bajar el pedal es un movimiento combinado de extensión de rodilla, extensión de cadera y extensión de pie.

2) Los músculos utilizados preferentemente en la bajada de pedal son el cuádriceps, para extender la rodilla, el glúteo e isquiotibiales, para extender la cadera y el tríceps sural (gemelos + soleo), para extender el pie.

3) La subida de pedal es la fase intermedia del pedaleo y, desde el uso de rastrales o pedales automáticos, genera una fuerza adicional para desplazar la bici.

4) Los músculos utilizados preferentemente en la subida del pedal son el psoas-ilíaco y recto anterior del muslo para flexionar la cadera; los isquiotibiales para flexionar la rodilla; y el tibial anterior para flexionar el pie.

Para analizar cuáles son los músculos responsables del pedaleo, hay que explicar cuál es el movimiento deportivo que se utiliza para pedalear.

Todo movimiento deportivo podemos dividirlo en fases o procesos parciales. Hay diversos modelos estructurales usuales para analizar las fases del movimiento: por fases temporales, por fases funcionales y según secuencias.

Para simplificar lo analizaremos según la estructuración en fases temporales, que divide el movimiento deportivo, según su transcurso espacio-temporal.

En los deportes con movimientos acíclicos, en los cuales se realiza el objetivo deportivo en una sola vez (saltos, lanzamientos atléticos), hay tres fases: fase preparatoria, fase principal, y fase final.

En un salto de longitud la fase preparatoria es la carrera de aceleración, la fase principal es el impulso y el vuelo (el salto propiamente dicho), y la fase final es la caída sobre la arena.

En los deportes de movimientos cíclicos, cuyo transcurso se repite múltiples veces (correr, nadar, remar, pedalear en bicicleta), las fases se fusionan en dos, pues a fase final del ciclo anterior, coincide con la fase preparatoria del ciclo siguiente. Su estructura es bifásica: fase principal y fase intermedia.

Independizando los movimientos en cada extremidad inferior en la actividad ciclista, podemos hacer coincidir el pedalear en dos fases: una, bajar el pedal, que es la fase principal, donde se genera la mayor parte de la fuerza de desplazamiento de la bicicleta, y la otra subir el pedal, fase intermedia que es final y preparatoria de la fase principal.

La fuerza desarrollada para bajar el pedal es 200 veces mayor que la desarrollada para subirlo. Aunque ésta sea la fase que genera la mayor parte del desplazamiento de la bicicleta, subir el pedal, sobre todo desde que se utilizan rastrales o pedales automáticos, genera así mismo una fuerza que aumenta la potencia de la pedalada.

La bajada del pedal se efectúa por los músculos que extienden la cadera (glúteo e isquiotibiales), y sobre todo, los que extienden la rodilla (músculo cuádriceps), así como los extensores del pie (músculo tríceps sural: gemelos más sóleo).

Del total de potencia teórica desarrollada para bajar el pedal, la extensión de la rodilla produce más del 50%, siendo la participación de la extensión de la cadera, cercano al 35%, y la extensión del pie el resto.

Como vemos, el músculo cuádriceps, en su acción de extensora de la rodilla, es el más importante en la tarea de pedalear.

 

El músculo glúteo y los isquiotibiales, completan la acción con la extensión de la cadera.

.Para subir el pedal, la flexión de la cadera y de la rodilla aportan casi el 100% de la potencia desarrollada, la flexión dorsal del pie el resto. Los músculos flexores de la cadera son el psoas-ilíaco y el recto anterior del muslo. La flexión de la rodilla la efectúan los isquiotibiales (semimembranoso, semitendinoso y bíceps femoral).

Aunque la extremidad inferior sea el causante directo de la pedalada, hay otras zonas del cuerpo que no debemos olvidar, que participan en una medida no despreciable en el rendimiento ciclista.

Los músculos de la extremidad superior, del brazo, son importantes. En velocidad normal, los músculos extensores de la extremidad superior (tríceps braquial), dirigen la bicicleta y mantiene una posición óptima del tronco. En el esprint, el trabajo de los flexores del miembro superior (bíceps braquial, braquial anterior y supinador largo), y de los fijadores del hombro, están en primer plano.

También un buen entrenamiento de los músculos abdominales y del dorso (músculos espinales) es necesario, a fin de que puedan transmitir a los miembros inferiores la fuerza complementaria generada por los miembros superiores.

 

 

El cuadriceps Es el músculo más importante de la pedalada. Es el encargado de la extensión de rodilla, que como veíamos, anteriormente, genera la mayor parte de la potencia para bajar el pedal.

Lo constituyen cuatro músculos, (cuádriceps significa en latín literalmente “cuatro cabezas”): el vasto interno, el vasto externo, el crural y el recto anterior femoral. Los tres primeros nacen en la cara anterior del hueso fémur, el recto anterior lo hace en la parte anterior de la pelvis.

Los cuatro forman un tendón común, el tendón rotuliano que, englobando a la rótula, se inserta en la tuberosidad anterior de la tibia.

Este tendón debe soportar tensiones muy importantes, por lo que es frecuente que se sobrecargue y se produzcan sobre él inflamaciones en forma de tendinitis.

Además de su función primaria, la extensión de la rodilla, el cuádriceps, por medio del recto anterior, produce también la flexión de la cadera

El glúteo mayor Es uno de los músculos más potentes del organismo. Su función en la pedalada es la extensión de la cadera. Su origen va desde el hueso sacro al ilíaco o cadera, insertándose en la cara posterior del hueso fémur.

Mediante la extensión de la cadera, aparte de generar tensión y potencia en la bajada del pedal, se puede hacer una puesta en tensión previa del músculo cuádriceps, lo que le confiere una mayor fuerza para la extensión de la rodilla. Es lo que se hace al ponerse de pie sobre los pedales, de esa manera aumenta considerablemente la potencia y se puede demarrar. Si la cadera está flexionada reduce el estiramiento del recto anterior y por tanto su potencia.

Los isquiotibiales Llamados así porque van desde el isquión (en la cadera) hasta la tibia (en la pierna). Lo componen tres músculos: el semitendinoso, el semimembranoso y el bíceps femoral. Están en la parte posterior del muslo. Su acción primaria es doblar o flexionar la rodilla, aunque ayuda al glúteo mayor en la extensión de la cadera de manera importante, por tanto actúa tanto en la subida como en la bajada del pedal.

Los tres músculos tienen un origen común en la tuberosidad del isquión de la cadera. El semitendinoso es el más interno, insertándose en la parte anterior de la tibia, formando tendón común con el sartorio y el recto interno, el famoso tendón de la “pata de ganso”, asiento frecuente de tendinitis. El semimembranoso está por debajo del semitendinoso, insertándose en la cara interna de la tibia.

El bíceps es el músculo más externo de la parte posterior del muslo. Como su nombre indica (dos cabezas), tiene dos porciones: una porción larga que nace del isquión, y una porción corta que nace de la cara posterior del fémur. Luego forman tendón común, para atarse en la cabeza del peroné. También en éste suelen aparecer frecuentemente las tendinitis.

Los isquiotibiales participan también de forma indirecta en la flexión de cadera, ésta depende -en gran medida- de la posición de la rodilla y del grado de elasticidad y estiramiento de los músculos isquiotibiales. Si éstos no tienen un buen precalentamiento oponen una fuerte resistencia al movimiento, y una acción de extensión brusca (velocidad) los someten a un estiramiento importante.

Siendo a la vez los extensores de la cadera y flexores de la rodilla, se produce una contracción muscular para la extensión de la cadera y un estiramiento muscular para la extensión de la rodilla. La simultaneidad de la contracción y del estiramiento muscular puede fácilmente, sobre todo en ausencia de un precalentamiento, entrañar lesiones musculares.

El no hacer un entrenamiento de elasticidad, o hacerlo de forma incorrecta, lleva a la aparición de las lesiones por sobrecarga

El tríceps sural El músculo tríceps sural (tríceps = tres cabezas), compuesto de los dos gemelos y del sóleo, contribuye en un 90% en el esfuerzo muscular de la extensión del pie. Además, puesto que cruza la rodilla y se inserta en el fémur, ayuda a la flexión de la rodilla.

A pesar del gran desarrollo que se ve en los ciclistas profesionales, los gemelos tienen un papel relativamente secundario en la bajada del pedal, en relación al papel preponderante que juegan el cuádriceps, el glúteo mayor, y los isquiotibiales. De todas formas aporta su granito de arena, que en el esfuerzo máximo puede ser la diferencia en el triunfo.

El músculo sóleo nace en la profundidad de la cara posterior de la tibia y los dos gemelos, el interno y el externo, parten del fémur, de unas zonas denominadas cóndilos femorales, en la parte más baja del hueso.

Los tres músculos se reúnen en un tendón común denominado tendón de Aquiles, que se ata en el hueso calcáneo del pie. No suele ser asiento de tendinitis en el caso del ciclista, aunque en el triatleta sí, ya que en la carrera a pie, el tendón de Aquiles se sobrecarga debiendo tener especial precaución en la selección del terreno y de las zapatillas.

El psoas-ilíaco Es el músculo que junto al recto anterior del muslo produce la flexión de la cadera y colabora de forma importante en la subida del pedal.

Se compone de la unión de dos músculos, el psoas ilíaco. El primero nace en la parte anterior de la columna vertebral, en la última vértebra (D12) y las cinco vértebras lumbares (L1 a L5), y el segundo de la cara anterior del ala ilíaca en la cadera, haciendo tendón común en la cara anterior del fémur.

Las tendinitis son raras, aunque la contractura y acortamiento del psoas-ilíaco suele estar presente de forma casi constante en los que padecen dolor lumbar o lumbalgias. Es fundamental incluir en los planes de entrenamiento ejercicios de estiramiento específicos para los flexores de cadera.

La combinación de la carrera a pie y la bicicleta ayudan al equilibrio de la musculatura de las piernas.

En la carrera la mayor parte del trabajo los llevan a cabo los isquiotibiales (músculos de la parte posterior del muslo) y los gemelos. La musculatura que se utiliza en la bicicleta estática es el cuadriceps ( músculos de la parte anterior del muslo) y glúteos; a su vez la bicicleta no sobrecarga las articulaciones (tobillos, rodillas…) como lo hace la carrera a pie en sus zancadas al golpear con el suelo.

El resultado en la carrera es más rápido que con la bicicleta, no obstante nos declinaremos por ésta última si la persona tiene sobrepeso para no forzar las articulaciones.

Ambos ejercicios son aeróbicos y trabajan la condición cardiovascular.

Si estos dos ejercicios se combinan mutuamente se puede conseguir una buena forma física global.

Más datos:

Durante el pedaleo, el ciclista realiza una flexión de entre 10º y 15º con el pedal de abajo y de 110º-115º de flexión con el pedal de arriba.

Durante el ciclo del pedaleo se produce una rotación obligada de la tibia debajo del fémur.

En extensión completa, la tibia se encuentra en una rotación externa de 17º con relación a la posición del fémur. Con la flexión progresiva de la rodilla, la tibia gira hacia dentro de forma que a 30º de flexión se anula dicha rotación externa. Ello implica que exista un cierto grado de libertad de la cala del pie para seguir dicho movimiento.

Si existe una rigidez de la flexión (tendón de Aquiles corto, ruptura muscular gemelar…) se produce una dificultad en el ciclo del pedaleo (dificultad en superar el punto muerto superior).
Ello provoca una hiperpronación e hipersolicitación de la articulación subastragalina obligando a una rotación tibial interna, lo que favorece la sobrecarga de los músculos rotadores externos (bíceps femoral y tensor de la fascia lata). Los principales rotadores internos de la tibia son los músculos sartorio, recto interno, semitendinoso (“pata de ganso”) y poplíteo.

Existe una autentica ventaja moral con respecto a ser capaz de impulsar el desarrollo más grande. Y no solo en el terreno profesional sino los aficionados e incluso los cicloturistas utilizan en muchos casos desarrollos de profesionales.

Utilizando un desarrollo demasiado grande el esfuerzo muscular en cada pedalada es más intenso y el ciclista adoptará una cadencia de pedaleo más lenta. Esta situación incrementa no solo la carga de trabajo sobre el músculo cuádriceps sino también el tiempo que dura este trabajo. Por lo tanto se producirá una mayor tensión en el aparato extensor. Además, al incrementarse el trabajo muscular el ciclista tiene tendencia a echarse hacia delante. Esta postura aumenta en algunos grados la flexión de la rodilla y la presión que se ejerce sobre la articulación fémoro-rotuliana.

Información extraida de la red

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